La importancia de conocer todos los agarres de mancuernas y barras para evitar lesionarnos

¿Cuantas veces nos hemos hecho daño o hemos padecido malestar al trabajar con mancuernas? Seguro que en más de una ocasión hemos notado incomodidad al trabajar con un determinado agarre o de una determinada manera, inclinación… Por este motivo, y para evitar esto lo que vamos a hacer en esta ocasión es destacar los agarres más habituales en un gimnasio a la hora de trabajar con mancuernas y barras para así evitar lesionarnos y elegir el que se adapta mejor a nuestra forma de trabajar.

Lo que nos suele suceder a la hora de levantar peso con mancuernas y barras es que se nos suele sobrecargar la parte de los antebrazos, ya que al agarrar mal la carga forzaremos esta parte pudiendo producirnos una lesión en esta parte del cuerpo. Es necesario por ello que si notamos la más minima molestia al levantar el peso cambiemos de agarre para acomodarlo lo máximo posible a nuestra manera de mover los brazos, ya que cada persona tiene un recorrido natural que debemos respetar en la medida de lo posible.

Para ello es importante que controlemos a la perfección los diferentes agarres que tenemos a nuestra disposición en el gimnasio. En primer lugar contamos con las mancuernas tradicionales que tienen un agarre totalmente horizontal que nos obliga a poner la mano de una sola postura. Aunque sí que es cierto que las mancuernas, al sujetar una sola con cada mano, nos permiten mayor libertad de movimientos y una mejor aclimatación a nuestra forma de agarrar y el movimiento natural de nuestro cuerpo, pues las podemos inclinar a nuestro antojo hasta dar con la postura correcta y adecuada para el ejercicio que estamos llevando a cabo.

El mayor problema está a la hora de echar mano de otro tipo de agarres en los que utilizamos las dos manos, se trata de las barras que podemos encontrar varias. La más tradicional es la horizontal recta, que nos obliga a colocar las manos paralelas y horizontales. Esta postura es para muchos la mejor, pero en muchos casos lo que hace es no adaptarse al movimiento natural de la mano, por lo que la sobrecarga en el antebrazo es mayor de lo normal, pudiendo provocar malestar en la zona.

Otro tipo de barra que puede sernos de gran utilidad es la barra en z o curva. Esta barra nos permite adoptar muchas más posturas que la horizontal tradicional, ya que podemos acoplar el agarre a nuestra manera de mover los brazos, pues tiene varias formas, además permitirá que trabajemos el músculo desde diferentes ángulos, tocando mucho mejor todas las fibras y ejercitándolas. Esta barra nos permitirá experimentar con diferentes posturas hasta encontrar la que se adapta mejor a nuestra forma de mover los brazos.

Es importante que tengamos esto en cuenta a la hora de ejercitarnos, pues de otro modo podemos hacernos mucho daño obligando a nuestros brazos a aguantar la tensión que les confiere un mal agarre aunque el movimiento así lo requiera, ya que hay muchas veces que no todos los ejercicios están hechos para nosotros por ir en contra de nuestro movimiento natural y poder hacernos más daño que beneficio.

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