Influencia de la genética en el desarrollo

Desarrollo muscular

A la hora de entrenar en el gimnasio es imposible no citar en infinidad de ocasiones la genética de cada persona y lo que tiene que ver ésta en sus resultados. Es cierto que aunque parezca una falacia y algo totalmente coloquial, la genética es determinante a la hora de conseguir unos resultados u otros en el gimnasio. Es cierto que hay personas predispuestas a conseguir más resultados con menos entrenamiento, que otras que entrenando la misma cantidad de tiempo y con la misma intensidad no consiguen. Por ello queremos ver algunos rasgos característicos de cada persona que harán que tenga predisposición a desarrollar más una parte que otra del cuerpo.

Los factores genéticos delimitan nuestra forma física y las características de nuestro cuerpo. Es esencial que nos conozcamos y sepamos en todo momento qué es lo que podemos dar de sí y a donde seremos capaces de llegar en el desarrollo de nuestro cuerpo. Por este motivo es esencial saber nuestras debilidades y poner remedio cuanto antes.

La anchura de la espalda es uno de los puntos que habitualmente marca la genética de cada persona. La anchura de la espalda se debe a la masa ósea de cada individuo, por lo que si la tenemos estrecha debemos hacer algunas cosas para hacer que de la sensación de más ancha. En primer lugar podemos centrarnos en trabajar bien la parte del deltoides para aumentar el volumen de los hombros y así dar la sensación de que la espalda es más grande. Algo similar ocurre con la cintura, que debemos estrecharla mediante la dieta y el ejercicio aeróbico para aumentar la percepción de tener una espalda ancha.

Las piernas y los glúteos son otras de las partes del cuerpo que están muy determinadas por la genética de cada persona. Muchas veces las piernas están bien formadas pero no alcanzan el volumen que nosotros buscamos, al igual que sucede con los glúteos. Para evitar esto y mantener una desproporción entre la parte superior y la inferior del cuerpo, lo que haremos será guardar el equilibrio entre ambas zonas, y para lograrlo podemos recurrir a la natación, que nos ayudará a mantener una buena armonía entre todas las partes del cuerpo.

El tamaño de los músculos y la fuerza de los mismos también dependerá de la genética. Por este motivo debemos tener presente que cada persona entrenará su cuerpo de una u otra medida, utilizando una serie concreta de cargas acorde con su fuerza, y realizando una serie de ejercicios que se adecúen a su estructura. Por este motivo nunca nos debemos comparar con nadie, sino que siempre debemos centrarnos en aplicar la máxima tensión sobre el músculo para así incidir en él y hacerlo crecer.

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